13 de febrero de 2013

Una noche más, un año más... Un año que termina en 13, pero que ha de caerme bien por fuerza porque ha sabido imponerse a las fatídicas predicciones del final del 2012; sólo por eso ya le tengo estima.

Una vez más, de noche, trato de adentrarme en mi y releyéndome, reconozco quién fui en quién he llegado a ser: la misma de antes aunque un poco más sola que entonces, pero más tranquila y serena al fin.

Como por arte de magia, el titulo del blog cobra sentido, si completo la frase que lo inspira: Dice mucho un silencio... a quién sabe escucharlo.

He escuchado silencios tantas veces sin entenderlos siquiera que, para mi, saber hoy lo que representa es un gran logro, antes los sufria, ahora los disfruto y me llenan como jamás imaginé que lo harían.

Supongo que una va cambiando según evoluciona con el tiempo y la vida.

Creo que se llama madurar, aunque en mi caso concreto, a lo mejor no es más que haber aprendido a callar a tiempo o, en el mejor de los casos, a escuchar mas que hablar teniendo en cuenta siempre que si nos han dado 2 orejas y una sola boca, puede que sea más fructífero y provechoso escuchar más y hablar menos.

Hago propósito de escribir más este año, si es que tengo algo que contar, claro...


Publicado por cami.s @ 3:38  | Noches
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