22 de marzo de 2006
 


El hombre llegó a la cueva
de Annakin, el eremita y el dijo:

- He leído mucho y he estado con muchos hombres sabios e iluminados. Creo haber podido atesorar todo ese
conocimiento que pasó por mis manos, y el que el
gran maestro, dejó en mí.

Estoy seguro de que si me aceptas como discípulo puedo completar lo que sé con lo poco que me falta.

El eremita Annakin le dijo:
-Siempre estoy dispuesto a compartir lo poco que sé.
Tomemos un poco de té antes de empezar nuestra primera
clase.

El eremita se puso de pie y trajo dos sencillos cuencos
medio llenos de té, y una calabaza donde humeaba el aroma
de una infusión deliciosa.

El discípulo asió uno de los cuencos y el remita cogió la calabaza y empezó a inclinarla para agregar té en su taza.

El líquido no tardó en llegar al borde del cuenco, pero
el eremita no pareció notarlo, y siguió echando té en el
cuenco, que empezó a desparramarse sobre la sencilla
estera de la cueva.


Fue entonces cuando el discípulo se animó a llamar la
atención del eremita.

-Maestro -le dijo- no sigas echando té, el cuenco está
lleno, no cabe más té en él.

-Me alegro de que lo notes -dijo el eremita- el cuenco
no tiene lugar para más té. ¿tienes tú lugar para lo que pretendes aprender conmigo? - y siguió-.
Si estás dispuesto a incorporar a tu vida lo que aprendas, deberás animarte a vaciar a veces tu cuenco, tendrás que abandonar lo que llenaba tu mente, será necesario estar dispuesto a dejar lo conocido sin siquiera saber qué
ocupará su lugar.

Comentarios
Publicado por cami.s
22 de marzo de 2006 | 21:02
Mmmmmm lindo pasaje, perfecto para reflexionar.

Es cierto que al iniciar una nueva etapa o actividad, uno deberia desprenderse de parte de lo almacenado para dejar espacio a lo nuevo y tenerlo a mano para lo que sea.
Tras una mala experiencia, cuando pasa el periodo de duelo, se inicia el camino de la curaci?n, es el momento de hacer una limpieza general, salvar lo salvable desechar lo inservible o lo que ya no tiene lugar, en una palabra; reorganizarse.

En alg?n momento se descubren personas, aficiones nuevas que nos ayudan a seguir y que necesitan su propio espacio dentro de nuestra vida, que han de poder acomodarse en nuestro interior con las que ya existen alli.

La recopilaci?n de nuevas sensaciones, conocimientos, sentimientos es tan sutil a veces que cuando queremos guardar o retener algo para no olvidarlo nunca, nos damos cuenta de que tenemos el disco duro lleno y corremos el peligro de perder lo que queriamos guardar.
Publicado por cami.s
22 de marzo de 2006 | 21:06
...

Para reconstruirse muchas veces hay que partir desde cero, virgenes de perjuicios y prejuicios, desnudos de pasado a ser posible y llenos de esa ilusion esperanzada que nos ayuda a afrontar cada peque?a cosa como una aventura sin igual.

Hoy, todavia no s? muy bien lo que ser? de mi, pero si s? que hay un hoy y un ma?ana Sonrisa ?No es motivo suficiente?

Yo creo que si Gui?o

Gracias, C_Z