11 de marzo de 2006
 


Voy a tu encuentro, como un niño feliz,
ilusionado con un juguete nuevo,
y tú, que hoy no me miras desde el suelo,
verás tu sumisión reconocida;
hoy la primera pieza muevo
Para iniciar al fin esta partida.

Me acerco a ti, te miro al alma
tú te pones nerviosa y me sonries
yo tb te sonrio y ya sé lo que quieres:
adivinar traspasando mi calma,
si la respuesta es si,
no... u olvidalo...

Pides café, el tuyo dulce, el mio...
tal y como recuerdas
de aquel, nuestro domingo,
te sientas a mi lado
y tu temblor percibo;
cojo una servilleta,
en ella escribo:
cami, ¿quieres ser mia?
y entonces te la doy;
tu lees primero con temor,
luego, mientras sonries
con tu risa de sol,
retrasas la respuesta
en un impass que adoro.

Da igual lo que contestes,
cabizbaja, pues el brillo
-feroz-de tu mirada,
me dice que ya sabes
de quién eres.

Pago la cuenta,
te tomo de la mano
y echas a caminar
ceñida a mi costado.
Tu cabeza en mi hombro
tus labios susurrando:
YO... sólo quiero ser tuya
para siempre, Mi Amo.

Y... entonces, juraria,
que un rayito de sol
unia nuestras manos.


cami.

Publicado por cami.s @ 3:45  | Mis Poemas
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