11 de marzo de 2006
 
 
  (Sé lo que siente una sumisa en su primera entrega, pero ¿Qué siente un Dominante? Será algo asi?)



Nos recuerdo en la primera cita,
tú atenta, yo pendiente de ti;
senti que se acababa mi elocuencia
al verte arrodillada frente a mi.

¿Recuerdas ésa escena
que ayer te comentaba?
Si, Señor, la recuerdo,
-me susurraste quedo-
Pues... arrodillate...

Y sin ningún dilema
al instante, en el suelo,
arrodillada estabas.

¡Dios, qué hermoso momento!
¡Qué emoción me embargaba
al mirarte y sentirte
de tal forma entregada!
Con tu cuerpo desnudo
y la mirada baja,
los senos encendidos,
las manos a la espalda,
y un temblor desmintiendo
tu apariencia de calma;

¡Cómo te senti mia
sumisa de mi alma!

¡Qué delicado instante
del instinto del alma!

¡Qué deseo de darte
lo que necesitabas!

¡Qué temor de pasarme!
¡Qué peso, tu confianza!

¿Hasta dónde llegar
sin que tú te asustaras?

Tuve miedo de hallar
temor en tu mirada,
y te vendé los ojos
tratando de esquivarla.

Casi tiembla mi voz
al decirte: Mi esclava,
es la primera vez
si no la soportaras,
puedes quitarla hoy.

Y tu no respondiste,
te quedaste callada,
y un segundo más tarde
sólo dijiste: gracias...

Y luego sonreiste...
me iluminaste el alma;
¡Cómo te adoré entonces,
mi sumisa entregada!

Desplegué por tu piel
algunas de mis ansias.
Bebi de tus gemidos
repletos de elegancia.

Dulce como la miel
libre, pero sin alas,
entregada sin fin...
sin dudas, sin palabras.

Y fué tu inexperiencia
lo único que frenó
mis ganas de exigencia.
Pues sólo te salvó
de mi impaciencia
saber que tu inocencia
jugaba en contra mia;
por asustarte un dia,
arriesgarme a perderte.

Esa primera cita
fue natural, sincera
y tan real tu entrega,
yo... ¡te senti tan mia!
que como hombre, como Amo,
Dueño ya de tu vida,
sé que va a ser eterna
tu entrega cada dia...

cami.

Publicado por cami.s @ 3:16  | Mis Poemas
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