27 de febrero de 2006
 



El silencio es moldeable, e interpretable, porque puede ser cobarde...
pero también prudente, puede ser hiriente... pero también reconfortante,
puede ser indiferente... pero también cómplice.


En silencio amamos, en silencio sufrimos, en silencio pensamos, en silencio lloramos...
en silencio leemos, en silencio meditamos, en silencio nos comunicamos, en silencio soñamos.

El silencio invita a la reflexión, invita a la parada en este ajetreado mundo donde parece que pararse no está permitido.
Y la reflexión conlleva comprensión y ésta conocimiento, y el conocimiento es el peor aliado del miedo,
porque genera confianza y nos proporciona calma, y ésta seguridad.

¿Por qué se teme el silencio, si forma parte de nosotros? Quizás porque tememos mirarnos a nosotros mismos.
Quizás porque, desde pequeños, nos han inculcado el miedo a lo desconocido.
Quizás porque los primeros desconocidos somos nosotros mismos.

Si empezamos por conocer nuestras reacciones y por aceptarnos tal como somos, quizás podamos
moldear ese silencio y hacerlo más amigable... primer paso para poder compartir ese silencio con otras personas.


Porque lo que en principio parece una barrera, un obstáculo, puede llegar a convertirse
en el más apreciado y deseado modo de expresión, que trascienda más allá de las palabras,
y permita comunicarnos de una forma más directa, sin las limitaciones que conlleva el lenguaje hablado.

¿Por qué lo ninguneamos sin prestarle atención? La reflexión nos hace fuertes...
el silencio nos hace fuertes, y si esa fuerza la canalizamos adecuadamente, podremos comprendernos
a nosotros mismos y empezar a comprender los actos de los demás.

El silencio tiene vida propia, la que nosotros tengamos en nuestro interior.

Porque en el silencio cabe todo... esa es su inmensidad... y ese su valor.
El valor que cada uno de nosotros, subjetivamente, queramos darle.
Porque, igual que somos dueños de nuestras palabras y de nuestros actos, también lo somos de nuestros silencios, y muchas veces, éstos pueden decir más que las palabras.


Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio
.
Proverbio indio

C_Z

Publicado por Citizen_Zelig @ 9:27  | Dias
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