20 de marzo de 2006
 

Cuando los hijos se van
se muere parte del alma,
se reza todos los dias
y se hace con la esperanza
de que cualquier dia vuelvan,
regresen de nuevo a casa.

Cuando los hijos se van
cerramos bien una caja
para que no se evaporen,
para que no se nos vayan,
los momentos ya vividos
y un ramito de esperanzas.

Cuando los hijos se van
para empezar su camino,
nos queda la soledad
de recordarlos dormidos.

Cuando los hijos se van
una lágrima se escapa,
se muere alguna ilusión,
se desborda la añoranza;
se nos rompe el corazón:
nos roban parte del alma.

Cuando los hijos se van
pensamos, no sin nostalgia,
lo distinto que fué todo
a como uno lo esperaba;
repasamos el camino
y una ligera esperanza,
nos dice: "No tengas miedo"
que el tiempo todo lo cambia".

Cuando los hijos se van
caminando hacia la vida,
nos queda la realidad
de soledad compartida.

Cuando los hijos se van
creemos que no hay justicia,
vemos que se nos escapan
unos años de la vida;
el tiempo no ha de borrar
el dolor de su partida.

Cuando los hijos se van...
caminando hacia la vida,
tememos, no sin razón,
que a ésa paloma perdida
se le cierre el corazón
cualquiera noche de un dia,
dejándo, como dejó,
aqui dos vidas vacias.

Cuando los hijos se van
para empezar su camino,
nos queda la soledad
de recordarlos dormidos.


cami.

Publicado por cami.s @ 5:03  | Mis Poemas
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